PERSUADIR/ OBJETIVIDAD

 OBJETIVIDAD 

La objetividad es un término que se utiliza para poder referirse a las cualidades del objeto. Es la emisión de diferentes comentarios sobre un determinado objeto o tema sin que la sensibilidad de la persona pueda interferir en los pensamientos.

La objetividad es el medio por el cual el individuo tiene la capacidad de poder expresar la realidad de la que es testigo sin que interfieran en sus descripciones sus sentimientos o afinidades hacia una cosa, una situación o un individuo. Consiste entonces en observar para luego indicar lo que es real, lo que existe y no es ficticio, ni tampoco es el resultado de un sentimiento interno, lo que genera imparcialidad.

Entre las principales características de la objetividad se mencionan los siguientes aspectos:

  • Es una cualidad que puede ser un poco difícil de poner en práctica pues el ser humano por lo general, tiene la capacidad de crear criterios de índole personal sobre lo que para él es falso o verdadero.
  • Está estrechamente relacionada con la ética, la honradez, ecuanimidad, el análisis y la epistemología.
  • Puede ser aplicada a todo tipo de actividad que es realizada por el ser humano.
  • Es común observarla en áreas como la medicina, las leyes, los experimentos científicos, el periodismo y los deportes.
  • Permite que el conocimiento pueda ser mostrado de una forma neutral.
  • No toma en cuenta los sentimientos o ideas personales, los arraigos culturales o las tradiciones.
  • Puede producir un efecto de tranquilidad, paz y calma.
  • Se conoce también con el nombre de imparcialidad y honestidad.

Existen tres tipos de objetividad que pueden ser utilizados, éstos son:

  • Objetividad ontológica: se refiere a la cualidad propia que posee un objeto determinado, así como todo lo que lo conforma. Implica el estudio real de lo que se observa dejando de lado lo cognitivo de la persona que se encarga de realizar el estudio o análisis.
  • Objetividad epistémica: en este caso, es una descripción que depende principalmente de la conceptualización que tiene el objeto al que se está estudiando. Este tipo de objetividad es aplicada principalmente en el campo de las ciencias, pero debe de ser vista como la confianza que existe sobre los conocimientos que se tienen para luego poder proporcionar una teoría que tenga validez.
  • Objetividad ética: en este caso, se dirige de forma directa al conjunto de valores que se tengan y se conforma de una serie de teorías imparciales e impersonales con el objetivo de poder crear una distancia entre el individuo y la subjetividad que pueda presentarse en una determinada situación.






PERSUADIR

La palabra opinión, para efectos de la comunicación persuasiva, se emplea para denotar una interpretación, expectación o evaluación acerca de las intenciones de otras personas. Operacionalmente hablando, las opiniones son respuestas verbales que un individuo manifiesta ante situaciones estimulantes.

Debido a que el concepto de opinión está íntimamente relacionado con el de actitud, puede confundírseles. Para que ello no ocurra, señalaremos sus diferencias.

La opinión se refiere a una clase muy amplia de anticipaciones y expectaciones, mientras que la actitud se refiere al acercamiento o rechazo que una persona manifiesta en un momento dado frente a un objeto, una persona o un grupo. Otra diferencia entre estos dos conceptos es que la opinión puede fácilmente verbalizarse mientras que la actitud no, e incluso ésta muchas veces es inconsciente.

No obstante, las diferencias que existen entre actitud y opinión son elementos en continua interacción: los cambios en las actitudes (conformidad o rechazo hacia algo) pueden afectar las opiniones. Y a la inversa, los cambios de opinión pueden modificar la actitud general de la persona. Ello quizás se deba a que existen muchas actitudes influidas por creencias verbales, expectativas y juicios, y que, dada una comunicación tendiente a producir un cambio en las respuestas verbales, necesariamente producirá un cambio en las actitudes.

Sin perder de vista la interrelación entre opiniones y actitudes, de ahora en adelante nos referiremos solamente a las primeras.

La opinión puede ser oculta o manifiesta. En ocasiones estos dos tipos de opiniones no son coincidentes, ya que muchas veces, debido a múltiples factores, no se expresa aquello que realmente se piensa.

La opinión que no se expresa representa un problema en el terreno de la comunicación, y, muchas veces, para poder conocer lo que realmente opina un individuo, es necesario recurrir a una serie de procesos que implican una metodología especial y que no viene al caso estudiar. Baste simplemente enunciar la existencia de este tipo de opinión y el problema que ésta representa desde el momento en que no se expresa.

La comunicación persuasiva toma en cuenta todos estos factores y los maneja con sumo cuidado para lograr su objetivo: que el público cambie o refuerce su opinión, según sea el caso.

Ahora bien, para que se produzca un cambio en la opinión, es necesario crear un incentivo en la persona. Ello se logra mediante tres clases de estímulos:

  1. Las características observables de la fuente percibida de la comunicación.

  2. El medio ambiente en el cual la persona está expuesta a la comunicación, incluida, por ejemplo, la manera en que otros miembros del auditorio responden a la presentación.

  3. Elementos que sean razonables (argumentos) y atractivos.

Para que estos tres elementos funcionen como incentivos, es necesario que los individuos estén predispuestos de manera que exista una futura aceptación de la opinión recomendada o sugerida.

Según esto, la comunicación persuasiva es el proceso mediante el cual un individuo (comunicador) transmite estímulos (por lo general de tipo verbal) para modificar la conducta de otros individuos (el auditorio). Esta definición consta de cuatro elementos esenciales: a) el comunicador, quien transmite la comunicación; b) los estímulos transmitidos también por el comunicador; c) el auditorio, quien recibe la comunicación, y d) las respuestas que el auditorio manifiesta en el proceso de la comunicación.

Por lo que se refiere al comunicador, éste es la persona o grupo de personas que originan la comunicación. Es un factor muy importante en el proceso; de ahí que deba conocerse su grado de confiabilidad, sus intenciones y predisposiciones

Los estímulos pueden ser de dos tipos: 1) emotivos, que tienden a provocar estados emocionales fuertes tendientes a aceptar la opinión que se sugiere, y 2) argumentativos, que tienen la cualidad de ser persuasivos. Es decir, la comunicación se escoge y se presenta de una manera determinada con el fin de que el auditorio tienda a aceptar la opinión sugerida.

Ahora bien, la influencia que en un momento dado pueda tener el comunicador sobre el auditorio depende, en gran medida, del arraigo individual hacia las normas del grupo. Este arraigo posee distintos grados; de ahí que el auditorio resulte heterogéneo, puesto que algunos individuos pueden no entender el mensaje y por lo mismo rechazarlo, o bien, pueden tener fuertemente asentadas sus opiniones y estar renuentes a aceptar otras que sean distintas.



Por último, las respuestas, que también pueden ser de dos clases: 1) abiertas ante la nueva opinión, y 2) renuentes al cambio de opinión. Cuando la comunicación persuasiva es buena, por lo general se produce un cambio en la opinión expresa del individuo, y éste la trae a la luz cada vez que la ocasión lo permite. Pero, como ya antes se ha dicho, puede suceder que no obstante que la opinión explícita del individuo tiende a estar conforme con la nueva opinión sugerida, la opinión interna (no expresada) no cambie. Aunque esto suceda, el cambio de opinión externa tiene necesariamente que producir algún cambio en el interior del individuo.

Sin embargo, a pesar de que se haya aceptado la nueva opinión, existen también distintos grados en dicha aceptación, que varía de un individuo a otro. Incluso puede suceder que un individuo acepte sin problemas la nueva opinión y que con el paso del tiempo se le olvide, o bien, que en un principio se haya opuesto totalmente al cambio de opinión y con el tiempo, de manera inconsciente, la vaya aceptando.

Por otra parte, la comunicación persuasiva efectiva implica un proceso de aprendizaje -ya habíamos señalado este fenómeno al hablar de la comunicación en general-, y que, si bien es cierto que el aprendizaje es un instrumento básico para el manejo de cualquier estudio, en el caso de la comunicación persuasiva dicho aprendizaje posee las siguientes particularidades:

  1. Por lo general, cuando se da una instrucción de tipo formal, el auditorio está en disposición de aprender y aceptar la condición de estudiante frente a un instructor. Esto no ocurre en el caso de la comunicación persuasiva.

  2. En muchas enseñanzas verbales, lo que busca es transmitir una serie de hechos y proposiciones que requieren un adiestramiento adecuado para lograr que los estudiantes aprendan. En el caso de la comunicación persuasiva, sin embargo, aquello que se dice (la opinión sugiere) consiste de una simple aseveración lo suficientemente importante como para producir un cambio de opinión.

  3. En la comunicación persuasiva debe considerarse que no basta emitir la opinión, sino que debe reforzársela, inclusive ayudándose de informaciones y opiniones contradictorias, de manera que el individuo no sólo reciba el mensaje, sino que cambie de opinión.


Es la forma en como influyes en cualquier tema en una persona, como acciones, creencias o información referente a algo, esto es por medio de argumentos o tecnicas persuasivas para tener un beneficio propio.



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